
Por Jorge Koechlin, ‘un hermano peruano’ - El Amelia Island Concours d’Elegance se celebra todos los años en la bella paradisíaca isla en la Florida, a orillas del Océano Atlántico refugio de millonarios huyendo de los fríos invernales del norte del país. Hace 15 años, como todo buen proyecto al alcance de una democracia y economía libre, próspera, con campos fervientes a las creencias del capitalismo y justicia social, uno de esos que vive para sus emociones y las convierte en sueños, Bill Warner se mandó a crear un Concurso de Elegancia que este año toma un matiz diferente, porque al igual que un sueño, una idea, creatividad empresarial, inversión de tiempo y dinero, y sobre todo asumir riesgos, se lanzó a crear una Clase Especial recordando a los autos que compitieron en el Grand Prix de la Habana, Cuba cuando se podían hacer esas cosas capitalistas en la hoy Isla cautiva.