(Mayo, 13) Las condiciones recesivas de los mercados en los Estados Unidos es la razón de la postergación de la puesta en marcha de la planta de Tupelo, Mississipi, destinada a la fabricación del modelo Highlander.
Originalmente la planta iba a entrar en funciones a fines de 2009 previéndose la producción de 150.000 vehículos por año, en cambio Toyota ha dispuesto iniciar estas actividades recién en mayo de 2010, reduciendo la cifra a 120.000 unidades anuales, esperando que la mejora de la economía modifique la actual situación.
Toyota espera emplear a unos 2.000 trabajadores para la planta de Tupelo y en este momento encuentran dificultades para cubrir las vacantes con obreros capacitados en el área de mantenimiento, herramientas e ingenieros matriceros. No es la primera vez que Toyota afronta esta situación, algo similar sucedió en 2004 y 2005 con la planta de San Antonio encargada de la producción del modelo Tundra; para este año fiscal, Toyota prevé que las ganancias operativas desciendan un 29%.